Qué te comes

Recuerde que no hay un alimento malo, sino dietas poco balanceadas.F

Quién no disfruta de una deliciosa gaseosa fría en un día de calor o ve como primera opción a esta bebida para acompañar una comida en una reunión familiar o entre amigos. Cercana, de fácil acceso y a un precio cómodo, la gaseosa se ha convertido en el transcurso de los años en la compañera de vida de los colombianos.

Pero, ¿qué es realmente lo que entra en nuestro cuerpo al beberla? En #QuéteComes
nos unimos a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para explicarle lo que hay detrás de esta famosa bebida. PUBLICIDAD

Según la FAO, lo primero que deben saber los ciudadanos es que la gaseosa no es un alimento sino un producto ultraprocesado. Para entender mejor esta afirmación, a continuación especialistas de esta organización analizan sus componentes

En términos generales se puede decir que está constituida en un alto porcentaje por agua carbonatada y azúcar, tiene otros componentes como el sodio y elementos para darle su sabor y tono característico: tales como color caramelo, ácido fosfórico, cafeína, entre otros. 

Además, las denominadas bebidas azucaradas ‘light, cero o sin azúcar’ cuentan con aspartame y acesulfame-K como endulzantes.  De acuerdo al etiquetado nutricional, tema tratado en nuestra anterior entrega, se podría evidenciar lo siguiente:

Qué te comes

Si comparamos un vaso de gaseosa con un vaso de jugo natural sin azúcar (solo con el azúcar de la fruta) obtendríamos lo siguiente:

Qué te comes

Evaluemos ahora su composición nutricional por porción de 200 ml (1 vaso) frente a un vaso de jugo de guayaba (alimento producido en Colombia, que hace parte de nuestra cultura alimentaria. Se utilizará una guayaba de 100 grs).

Qué te comes

g: gramos, mg: miligramos, ER: equivalentes de retinol. *Con información de la FAO.Foto:

EL TIEMPO

En cuanto a los otros componentes:
a. El agua carbonatada: es agua con gas. En exceso podría provocar secreción gástrica, incrementar la acidez del jugo gástrico y causar flatulencias. 
b. Ácido fosfórico: las bebidas azucaradas son ácidas por la adición de esta sustancia. Se les agregan grandes cantidades de azúcar para que el consumidor no las rechace.
c. Edulcorante E952: ciclamato

¿Dudas? La FAO responde a EL TIEMPO las preguntas más comunes sobre etiquetado:¿La gaseosa puede reemplazar algún alimento? ¿Se puede acompañar con alguna otra comida para disminuir su impacto en la dieta de una persona?

FAO: No, no puede reemplazar ningún alimento. Las guías alimentarias para la población colombiana recomiendan aumentar el consumo de frutas y verduras, que deben ser incluidas en cada uno de los tiempos de alimentación. Se sugiere que en las comidas principales (almuerzo y comida) se consuman verduras naturales, al igual que las frutas. Como bebida puede tomarse agua.¿Qué revisar antes de comprar gaseosas?

FAO: Todo, se recomienda que no sean la primera opción de compra dentro de la canasta familiar por todos los efectos antes mencionados.¿Pueden llegar a ser malas para la salud?

FAO: Numerosos estudios en todo el mundo relacionan el consumo de bebidas azucaradas con la caries dental, la obesidad, la diabetes mellitus, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

La Organización Mundial de la Salud, recomienda reducir el consumo de bebidas azucaradas para disminuir el riesgo de un aumento malsano del peso en los adultos. Sin embargo, la misma organización afirma que, pese a que se conocen los efectos negativos del azúcar sobre la salud humana, en muchos países del mundo se ha incrementado su consumo. 

De acuerdo con el Dr. Douglas Bettcher, director del Departamento de Prevención de Enfermedades No Transmisibles de la OMS, «la ingesta de azúcares libres, entre ellos los contenidos en productos como las bebidas azucaradas, es uno de los principales factores que está dando lugar a un aumento de la obesidad y la diabetes en el mundo. Si los gobiernos gravan productos como las bebidas azucaradas pueden evitar el sufrimiento de muchas personas y salvar vidas. Además, se reduciría el gasto sanitario y aumentarían los ingresos fiscales, que se podrían invertir en los servicios de salud».

El consumo elevado y creciente de bebidas azucaradas por los niños en muchos países es sumamente preocupante. Se ha calculado que cada nueva lata o vaso de bebida azucarada que consumen al día aumenta en un 60% su riesgo de acabar siendo obesos. La mayor parte de los datos se refieren a los refrescos, pero muchas bebidas a base de frutas y de concentrados son igualmente ricas en energía y pueden promover el aumento de peso si se consumen en grandes cantidades. 

En Colombia, la ENSIN (2010), Encuesta Nutricional de la Situación Nutricional, muestra que el 21 % de la población entre 5 y 64 años consume bebidas azucaradas diariamente y que el grupo de edad de mayor consumo corresponde al grupo de 14 a 30 años. La misma encuesta, para el 2015, muestra que la población con exceso de peso en los diferentes grupos de edad ha ido en aumento.Entonces, ¿cuánto debe ser el consumo de azúcar?

FAO: La OMS recomienda que, si se ingieren azúcares libres, aporten menos del 10% de las necesidades energéticas totales; además, se pueden observar mejoras en la salud si se reducen a menos del 5%. Esta proporción equivale a menos de un vaso de 250 ml de bebida azucarada al día. En general, el contenido de azúcar es el que se muestra en la siguiente imagen:

FAO: La OMS y sus Estados Miembros han expresado de manera concluyente que el consumo de bebidas con elevado contenido de azúcar es nocivos a la salud. De conformidad con la evidencia científica, el consumo de azúcares en exceso en cualquiera de sus formas (sacarosa, fructosa, glucosa, etc.) brinda sólo calorías vacías, lo que contribuye al aumento de peso y al desequilibrio hormonal. El aumento en el consumo de las bebidas azucaradas, incluidos los refrescos en todas las edades y grupos étnicos, está relacionado con el aumento de la incidencia del síndrome metabólico (ligado al sobrepeso y la obesidad), así como resistencia a la insulina, causando diabetes entre otros padecimientos.

Dicha evidencia muestra la importancia del entorno como un determinante para tener una vida saludable. El conocimiento y los esfuerzos de un individuo son importantes, pero no son suficientes. Especialmente si el entorno incluye menos oportunidad de hacer ejercicio y más de acceder a alimentos o bebidas no saludables a precios muy bajos y sin la garantía del acceso al agua potable.

México es el primer consumidor de refrescos a nivel mundial con 163 litros por persona al año. Esto significa un consumo 40% mayor que el de un estadounidense promedio con 118 litros al año. De conformidad con un estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), hecho en julio de 2013, México ocupa la tasa más alta de obesidad en adultos de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

REDACCIÓN POR EL TIEMPO

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