Como parte del fallo proferido por Justicia y Paz contra Randys Julio Torres Maestre, el desmovilizado del Bloque Norte, Frente Mártires del Cesar, le pidió perdón al pueblo kankuamo, por los hechos violentos cometidos contra su propia comunidad, en un acto de desagravio que coordinó la Unidad para las Víctimas.

“Este es un acto profundamente triste pero que conducirá a la paz, a la reconciliación y al restablecimiento de la armonía en este territorio«, dijo Luz Patricia Correa, directora de Asuntos Étnicos de la Unidad para las Víctimas.

«Como entidad del Estado coordinamos este proceso de la mano de las 109 familias afectadas por hechos de violación de derechos humanos, desplazamiento y homicidio, como una medida de satisfacción, lo cual aporta a la reparación integral del pueblo kankuamo”, resaltó Correa.

El acto de desagravio se desarrolló en el corregimiento de Atánquez, al norte de Valledupar e incluyó una declaración expresa de repudio por las violaciones a los derechos humanos, por el daño colectivo generado y el compromiso de no repetición y un ritual previo de armonización con el postulado. Además estuvieron presentes integrantes de las familias de las víctimas, quienes también decidieron perdonar a su victimario.

Por su parte, Torres dijo ante los afectados de su comunidad: «No es fácil para mí esta situación, estoy en un proceso y pido públicamente perdón a mis autoridades kankuamas y a mi comunidad por el daño causado y les puedo garantizar de mi parte que estos hechos no se volverán a repetir».

La Unidad para las Víctimas, junto con las entidades del Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (Snariv), adelanta procesos de reparación integral por los daños causados a esta comunidad durante el conflicto armado.

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