Jóvenes cambio climático

Jamie Morgan (vestida de negro) es la creadora de Hora Cero.F

No. No es esperanza. No es un estado de idilio, ilusión o anhelo el que los envuelve. Lo que los motiva no es la utopía de un mundo mejor, sino el miedo. Tienen miedo. A los niños, niñas y jóvenes que están liderando una cruzada global, histórica, por salvar el planeta del cambio climático les preocupa el futuro de nuestra especie. Les inquieta, y también les indigna, la falta de acción y urgencia de aquellos que pueden tomar las decisiones para afrontar el gran desafío de este siglo.

Tal vez, la cara más conocida de este movimiento es Greta Thunberg, una joven sueca de 16 años que ha aprovechado cada escenario que pisa para cantarle la tabla a más de uno. Durante la Cumbre del Clima en Polonia, por ejemplo, les mandó a los asistentes, entre ellos políticos y empresarios, un flechazo certero directo al corazón. Con voz pausada y contundente, dijo: “Ustedes no son lo suficientemente maduros para decir las cosas como son; incluso, esa carga nos la quieren dejar a nosotros, los pequeños (…). Dicen que aman a sus hijos por encima de todo, pero les están robando el futuro ante sus propios ojos”. Y luego, durante el Foro Económico Mundial, en Davos (Suiza), Greta siguió siendo incómoda para los poderosos: “Los adultos dicen que hay que dar esperanza a los jóvenes. Yo no quiero su esperanza, quiero que empiecen a entrar en pánico. La casa se está quemando”.La joven que viajó de Providencia al Amazonas por defender el bosqueInterponen la primera tutela sobre cambio climático en América Latina

Los jóvenes se están uniendo en una gran red transfronteriza para hablar sobre el Acuerdo de París, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el aumento del nivel del mar, las sequías intensas, el deshielo de los glaciares, la migración, los conflictos en torno a los recursos naturales, la justicia climática, la pobreza e inequidad, la seguridad alimentaria, la propagación de enfermedades, los pueblos indígenas y demás. Greta tiene razón, el planeta está ardiendo. No exagera. El 2018, según informó la Nasa, fue el cuarto año más caluroso de la historia. Desde la década de 1880,Greta ONUGreta ONU

Cambio climático

Discurso de Greta Thunberg durante la Cumbre del Clima (COP24) en Polonia. De Colombia para el mundo

Juan David Giraldo, de Medellín, y Alejandro Lotero, de Cali, se enteraron de la existencia de Greta y del movimiento Youth Strikes for Climate –que este 15 de marzo espera convocar a cientos de miles de jóvenes de 51 países a las calles– por medio de un video en redes sociales. Ahora los dos jóvenes, desde sus respectivas ciudades, han decidido plantarse al frente de las gobernaciones, con pancartas que dicen ‘Huelga escolar por el clima’, ‘Puedes cambiar antes de que sea necesario, o esperar a que sea demasiado tarde’, ‘La impunidad crece mientras el Amazonas desaparece’ y ‘Querido adulto, protesto porque quiero que me devuelvas mi futuro’ para prender las alarmas al respecto.

“Veo a una niña en la ONU hablando de que hay que hacer algo por el cambio climático, y empiezo a tener un afán por entender y buscar información científica sobre las cosas que está diciendo”, le cuenta Juan David a EL TIEMPO. “Y después de leer y leer pensé: ‘Dios mío bendito, qué es lo que está pasando aquí, esto es grave’. Te dicen todo el tiempo que hay que cuidar el planeta, pero la verdad es que jamás te dicen cómo ni te enseñan a cuestionarte”, dice.

Juan David Giraldo

El 15 de enero de este año, luego de leer el libro La sexta extinción, de la escritora estadounidense Elizabeth Kolbert, Juan David llegó a la Gobernación de Antioquia, muerto del susto, queriendo llamar la atención sobre esta problemática y, en cambio, se topó con la indiferencia descarnada. “Me ignoraban. Era increíble. Esta gente de corbata salía de sus oficinas y me ignoraban completamente, como si yo no estuviera ahí”, relata. Desde ese día sigue yendo cada viernes con algunos volantes para entregar a los transeúntes. Empezó solo, y ahora son un puñado de cinco personas; pocos, pero suficiente para comenzar.

“Hago esto porque tengo miedo, mucho, y porque comprendo que para dejar de sentirlo hay que actuar. No hay otra manera”, cuenta. “Lo que más me preocupa es la indiferencia. Estamos en una burbuja y pretendemos seguir con nuestras vidas como si nada ocurriera, mientras el planeta se destruye a nuestro alrededor. Pero esa burbuja tarde o temprano se va a romper, y no sé si estemos preparados para lo que se viene”, dice el joven de 18 años.

Alejandro Lotero

Entre tanto, a Alejandro, estudiante de matemáticas, le genera intranquilidad que el reloj vaya corriendo y “solo nos quedan 12 años para mantener la temperatura global del planeta por debajo de los 2 °C” al finalizar el siglo. Según el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) –el principal órgano de expertos encargado de evaluar los conocimientos científicos sobre este tema–, el Acuerdo de París, firmado en 2016 por casi 200 países, se queda corto y no es lo suficientemente ambicioso, razón por la cual habría que apostarle a 1,5 °C. Eso, explican, requiere transiciones “rápidas, de gran alcance y sin precedentes” en el uso de la tierra, la energía y el transporte.

“Debemos reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera y apostarle a un desarrollo sostenible. La generación actual puede satisfacer sus necesidades sin comprometer a las próximas”, explica Alejandro.Hora Cero

Frustrada por el hecho de que las voces jóvenes no fueran tomadas con seriedad en los debates que conciernen al cambio climático, Jamie Margolin, de 16 años, creó el movimiento Zero Hour (Hora Cero). ¿La motivación? “No hay tiempo”. No está dispuesta a esperar que los adultos protejan y garanticen sus derechos a un ambiente limpio y seguro. En julio de 2018 organizó la primera Marcha Juvenil por el Clima en Washington DC, y en otras 25 ciudades de Estados Unidos, donde vive. 

“Me molesta demasiado que la gente con poder, que realmente son los que pueden y deben combatir esta emergencia, nos diga: ‘Aww, qué lindos, me encanta lo que hacen; sigan así que van a cambiar el mundo’. ¿Qué les pasa? No es mi responsabilidad, es la de ustedes. Es ofensivo, no tiene sentido y es doloroso ese discurso”, afirma a este diario la colombiana.

Jamie Morgan

Jamie cuenta que ha tenido que lidiar con situaciones de discriminación por ser latina, pero que se mantiene firme en la intención de involucrar a las minorías en esta causa.

“El cambio climático no nos afecta a todos por igual. Las personas con menos poder siempre son las más afectadas, las oprimidas. Hay que ayudar a las minorías, son los verdaderos héroes. En este momento están poniendo su cuerpo, literalmente, como barreras para impedir que una minera entre a sus tierras”, reflexiona. “Si ignoramos lo humano y nos concentramos solo en la ciencia, no tiene sentido esta lucha”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here